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lunes, 17 de junio de 2013

Barbus Ticto - Barbo de banda roja

Todas las especies tropicales de Barbos son muy apreciadas por los acuariófilos por sus bellos colores y su actitud nerviosa. También resultan ser peces muy resistentes y adaptables a cualquier calidad acuática, siendo especialmente resistentes a las variaciones de temperatura y a las enfermedades parasitárias. El barbo de banda roja procede, como muchas especies del género, del Sureste Asiático (Sri Lanka, Índia, Tailandia, Ríos de China y demás lugares), viviendo en aguas bastante movidas, límpidas y bien aireadas. Son peces gregarios que se agrupan en densos bancos y se esconden de sus depredadores entre las plantas acuáticas, las piedras y los troncos.

Presentan en cuerpo muy comprimido lateralmente, con una boca pequeña sin barbillones, ojos de medio tamaño, escamas grandes y bien visibles y aletas cortas y rígidas con desarrollados músculos basales para permitirles nadar con rapidez, siendo la caudal bifurcada y el resto de aletas redondeadas. Sus colores son de los más llamativos entre los Barbos, y consiste en un dorso plateado - verdoso y un vientre blanquecino, con una bonita franja roja horizontal que se extiende desde los ojos hasta el final de la aleta caudal. Tienen los ojos rojos y un par de manchas negras en cada costado: Una al lado de cada opérculo y otra en el pedúnculo caudal. La aleta dorsal y la anal son amarillentas con jaspeados negros, estando además bordeadas de negro. La aleta caudal tiene el centro rojo y los bordes incoloros y las aletas ventrales y pectorales no tienen color alguno. El dimorfismo sexual, muy visible, consiste en que sólo los machos lucen la vistosa franja roja de los flancos y tienen el cuerpo más estilizado. Las hembras suelen ser de un color plateado levemente anaranjado, conservando las manchas negras del cuerpo y de las aletas, y tienen el vientre algo abultado. Durante la freza los colores del macho y la hembra se intensifican de forma espectacular, mientras que se apagan e incluso desaparecen por estrés, enfermedades o condiciones de mantenimiento inadecuadas. Pueden llegar a medir 10 cm de longitud y vivir más de 10 años en cautividad.
Son muy poco exigentes con el acuario, aunque debido a sus tendencias gregarias y a su frenética actividad,  el volumen mínimo debe ser de unos 100 - 150 litros para un grupo de unos 6 - 10 peces, siendo muy aconejable que sea específico dada su beligerancia. La decoración debe estar formada por abundantes troncos, rocas y plantas acuáticas que les ofrezcan escondites, y el sustrato debe tener un color oscuro que, junto con una luz tamizada o débil, potencia su colorido. El agua debe estar bastante agitada y perfectamente oxigenada. Son bastante proclives, como todos los Barbos, a saltar del acuario ante cualquier susto (especialmente si son perseguidos por peces más grandes) por lo que conviene tapar el acuario. El agua debe ser ligeramente ácida (pH entre 6 y 7) y blanda (dureza entre 7 y 10 ºdGH) y la temperartura debe mantenerse en torno a 25 ºC, si bien toleran condiciones bastante más elevadas de alcalinidad y dureza (hasta 8,5 de pH y hasta 40 ºdGH de dureza) y temperaturas mínimas de 10 ºC, pero es contraproducente ya que, además de inhibirse la reproducción, se corre el peligro de que sean atacados por múltiples patógenos presentes en el acuario. No conviene mantener muy elevadas las tasas de nitratos, nitritos y amonio (50, 0 y 0 ppm respectivamente) a menos que sea durante poco tiempo para evitar que puedan enfermar o morir.
No muestran ningun reparo a alimentarse de todo aquello que caiga sobre el agua, incluidos alimentos como el pan, los frutos secos y los dulces. Se trata de peces omnívoros que se alimentan incluso a los pocos minutos de introducirlos en el acuario, siendo las presas vivas como las larvas de insecto sus alimentos predilectos. Para mantenerlos sanos es importante alternar preparados genéricos (escamas y gránulos) para peces tropicales con presas vivas y congeladas, así como alimentos vegetales de todo tipo (guisantes, lechuga, escamas o pastillas de Spirulina, ...), llegando a comerse las plantas acuáticas si no reciben ningun aporte vegetal en su dieta. Son muy aficionados a devorar huevos y alevines de otros peces.
Al igual que todos los Barbos, son peces muy activos y nerviosos que nadan frenéticamente por todo el acuario incordiando y mordiendo las aletas de todos sus compañeros, llegando a atacar a peces mucho mayores que ellos, por lo que conviene mantenerlos aislados a menos que se cuente con un acuario bastante grande (unos 500 litros) en cuyo caso pueden ser asociados sin problemas con otros Barbos, Cebritas, Neones Chinos, algunos Tetras con carácter como los Serpae, peces de fondo como el Gyrinocheilus Aymonieri o alguna especie de cíclido de mediano tamaño y con temperamento como algún especimen de Cíclido Joya, siendo muy apropiado en este caso el Hemichromis Lifalilii por no sobrepasar los 10 cm de longitud. No hay que asociarlos con peces con aletas extensas o filiformes (Guppies, Escalares, Guramis o Bettas, por ejemplo) ya que se las destrozan a mordiscos. Peces demasiado tranquilos como los Discos se estresan ante la hiperactividad de estos Barbos además de que son mordidos continuamente. Los peces diminutos como los Rasbora Galaxy o los Pigmeos pueden ser devorados rápidamente. Es muy importante mantenerlos en grupos no menores a los 6 peces ya que de otro modo se arrinconan en alguna esquina, dejando de alimentarse, o se vuelven extremadamente agresivos con todos sus compañeros. Esto se puede solucionar introduciendo un pequeño número de Barbos de su tamaño y similar líbrea, como el Barbo Rosado, para que formen grupos interespecíficos.
Se pueden reproducir fácilmente en cautividad manteniendo el agua con pocos nitratos (menos de 15 ppm), ácida (pH entre 5,5 y 6,5) y blanda (dureza menor que 7 ºdGH). La temperatura a la que se inicia el proceso es de unos 26 ºC. Los machos exhiben una espectacular líbrea consistente en un color rojo muy intenso en su franja lateral y otra tonalidad negra grisácea brillante en el dorso y el vientre, mientras que las hembras se tornan de color anaranjado y muestran su vientre abultado por la presencia de huevos. La pareja deseada se debe aislar en un acuario a parte bien provisto de matas densas de plantas o de nilón, debiendo recibir gran cantidad de presas vivas o proteicas. Tras un agitado cortejo la hembra dispersa hasta 100 huevos en el agua que el macho se encarga de fecundar immediatamente. Una vez ha terminado el desove los adutos deben sacarse immediatamente del acuario ya que devoran los huevos. Estos eclosionan tras dos días de incubación, y los alevines permanecen hasta cinco días con el saco vitelimo. Cuando lo reabsorben es importante que dispongan permanentemente de alimento que puedan ingerir (Infusorios y Artemia recién eclosionada así como polvo o líquido para alevines). Crecen con bastante rapidez, llegando los más grandes a devorar a los más pequeños. Son muy sensibles a la polución del agua y a las variaciones bruscas de sus parámetros.





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