¡¡¡TRADÚCELO!!!

sábado, 1 de junio de 2013

Astronotus Ocellatus - Óscar

Entre los cíclidos de gran tamaño, los Óscares son, con mucho, los más mantenidos en acuarios debido a sus llamativas líbreas, a su resistencia a contaminaciones, a desviaciones bruscas de los parámetros acuáticos y al ataque de los parásitos más comunes en acuarios. Su sorprendente inteligencia y su carácter particular, junto a la posibilidad que presentan de ser adiestrados cual perros, pasando a través de aros, obedeciendo órdenes expresadas con señas y acudiendo a la superfície si se les llama por su nombre contribuyen también a su popularidad. Son peces depredadores que, durante la fase juvenil, tienen un comportamiento gregario, agrupándose en pequeños bancos de 10 peces para protegerse de los Óscares adultos y emboscar a peces pequeños, mientras que los adultos suelen vivir en parejas o, como mucho, en cuartetos o quintetos que se forman desde su más tierna edad. Son endémicos de Suramerica, donde pueden encontrarse en casi toda la cuenca del Amazonas, pero también hay colonias asalvajadas en el norte de Australia, China, Florida y Estados Unidos debido a su liberación ilegal por parte de algunos acuariófilos. Viven en aguas limpias y poco movidas.

El cuerpo está comprimido lateralmente, con aletas voluminosas (aunque algo cortas) provistas de fuertes músculos en su base que les permiten realizar rápidos desplazamientos para capturar a sus presas. Su boca es gigantesca, protáctil y está provista de pequeños dientes puntiagudos en los labios. Los ejemplares más viejos pueden presentar una pequeña giba en la cabeza y sus ojos son de gran tamaño. Exceptuando las aletas ventrales, las demás son redondeadas (aunque existen variedades originadas mediante cría selectiva que tienen la dorsal y la ventral puntiagudas, a veces con prolongaciones, y variedades con las aletas de gran tamaño, asemejándose a velos). Presentan siempre el mismo patrón cromático: Una base de color rojo, naranja o amarillo en los flancos (que en algunos casos se difumina hasta marrón muy claro hasta el dorso) y atractivos dibujos (círculos, franjas, jaspeados y punteados entre otros según la variedad) que suelen ser de color negro, color que se extiende por todas las aletas. Ambos lados de la cara son grisáceos y suelen presentar, a cada lado del pedúnculo caudal, un pequeño ocelo semejante a un ojo que se interpreta despista a las Pirañas al creerse que están ante la cara del pez. Debido a la cría selectiva se ha obtenido una variante Albina que se distingue por tener los ojos rojos y el color negro de las manchas corporales sustituido por blanco nieve, que se extiende hasta todas las aletas, conservando los tonos rojos, naranjas o amarillos. No presentan dimorfismo sexual, miden hasta 50 cm y viven unos 15 años.
Su mantenimiento en acuarios, pese a ser bastante sencillo, requiere instalaciones robustas y resistentes para evitar que estos grandes peces inutilicen los aparatos o rompan los cristales al mover los adornos provocando derrumbes. Una capacidad de 400 litros es suficiente para un solo ejemplar, debiendo aumentarla hasta 1000 si se quiere mantener un pequeño grupo. Su afición por redecorar constantemente el acuario a su gusto moviendo los adornos, desenterrando plantas y excavando grandes agujeros en el sustrato implica una capa de suelo de grano medio y con un grosor de 5 cm como mínimo, plantas sin enraizar (Anubias, Microsorum o flotantes) agarradas a la decoración y la sujeción de los adornos más grandes e inestables a los cristales con siliconas atóxicas. Son los de los peces de acuario más sucios que existen debido a que tienen un excesivo metabolismo y a que ingieren desmesuradas cantidades de alimento produciendo ingentes cantidades de desechos, por lo que se debe disponer de un filtro de gran caudal que no cree fuertes corrientes y de un efectivo sifón para aspirarlos. Los cambios de agua parciales y semanales son fundamentales para mantenerlos sanos. Es muy recomendable poner una tapa encima del acuario debido a que salpican mucho mientras comen o piden comida en la superfície, llegando a saltar a morder los dedos del acuarista si están hambrientos. No son exigentes con el contenido de oxígeno del agua. Son muy adaptables a amplios rangos de parámetros acuáticos: pH entre 5 y 9, dureza entre 0 y 40 ºdGH y temperatura entre 13 y 40 ºC, tolerando variaciones bruscas de estos valores. Soportan igualmente niveles considerables de contaminación por nitratos (hasta 300 ppm), nitritos (hasta 30 ppm) y amoniaco (hasta 20 ppm), siendo muy necesario mantener los dos últimos a 0 y los primeros por debajo de 20 ya que a la larga valores demasiado altos afectan gravemente a su salud, así como demasiados cambios bruscos en los parámetros, siendo afectados especialmente por el parásito Hexamita, que produce ulceraciones en la cabeza de los peces, adelgazamiento y la muerte, siendo muy difícil curarlo.
Otra cosa que los convierte en muy populares es la nula exigencia que presentan con la comida: Se comen absolutamente todo lo comestible, desde alimento para peces hasta malas hierbas, pasando por alimento para perros, gatos y roedores, carne de ternera, cerdo o pavo cruda, cocida o en conserva, insectos, cereales, frutos secos y bollería con especias, alimentándose incluso a los pocos minutos de entrar en un nuevo acuario. No obstante, y para mantenerlos totalmente sanos, se les debe dar un gran aporte proteico (papillas o escamas para discos y pirañas, peces vivos o muertos, ...) seguido de algun aporte vegetal a la semana en forma de guisantes, frutas y similares. Una alimentación inadecuada les causa graves problemas digestivos y la muerte prematura.
A pesar de su mala fama de peces agresivos y totalmente incompatibles con la vida en cautividad (hecho producido fundamentalmente al mantenerlos en acuarios demasiado pequeños), son en realidad tranquilos y pacificos, atacando solamente a peces que los busquen e ignorando a los más débiles, a los que, como mucho, intimida abriendo desmesuradamente la boca y sus branquias. Como resulta lógico, no es compatible con peces que entren en su boca, pues se los come en un abrir y cerrar de ojos. En acuarios de menos de 300 litros es mejor mantener un solo ejemplar o una pareja ya formada desde la fase juvenil, pues defienden un extenso territorio al que no permiten la entrada a ningun pez, llegando a acabar con su vida si no se aleja (algo que pasa mayormente en acuarios demasiado pequeños). Sin embargo, en acuarios muy grandes, conviven sin problemas junto a otros cíclidos de su tamaño como el Terror verde, el Cíclido perlado (Cichlasoma Cyanoguttatum), el cíclido loro y, en general, cualquier pez que pueda plantarle cara, evitando cíclidos como los Discos y los Escalares que, a pesar de ser grandes, son tremendamente asustadizos, y aunque los Óscares no los ataquen, si los intimidan frecuentemente haciendo que se arrinconen y no se alimenten. Su mantenimiento en grupos intraespecíficos (de unos 5 óscares) sólo es posible siempre que el acuario sea muy grande y que todos los peces se introduzcan a la vez en su etapa juvenil, pues un nuevo Óscar en un grupo ya hecho es asesinado rápidamente. Es recomendable hacer tambien esto si se mantienen junto a otros peces para evitar enfrentamientos por el territorio.
Son fáciles de reproducir en un acuario, iniciándose el proceso cuando el agua es muy ácida y blanda (pH entre 5 y 6,5 y dureza menor que 7 ºdGH) y tiene una temperatura de 26 - 28 ºC. El color de los peces se intensifica espectacularmente en este perido. El macho excava un profunfo agujero en el sustrato (apartando previamente todo lo que estorbe) y atrayendo a la hembra. Tras un agitado cortejo y un baile nupcial espectacular, la hembra deposita varios miles de huevos en el agujero, que el macho fecunda después. Durante la incubación, que dura dos días, los adultos se turnan para limpiar y airear los huevos, así como acabar con cualquier intruso que se acerque demasiado, mordiendo incluso las manos del acariófilo imprudente. Los alevines forman un denso cardumen que sigue a sus padres a todas partes a la vez que comen todo aquello que encuentran. Pueden ser alimentados con Artemia recién eclosionada, Daphnias y alimento de adultos finamente pulverizado, que sus padres se encargan de acercarles. Al primer mes de vida son destetados por los padres, y deben ser ya separados de sus hijos para evitar que se los coman o acaben con ellos al considerarlos rivales ante nuevas puestas. Crecen muy rápido, alcanzando 15 cm sólo en el primer año de vida.
Un dato curioso es que estos colosos se usan frecuentemente como padres adoptivos para alevines de todo tipo de especies dulceacuícolas (principalmente de padres que no cuidan a sus crías o devoran los huevos como los Goldfish, los Guppies y muchos más) a los que cuidan como sus propios hijos, protegiéndolos violentamente de cualquier peligro y consiguiéndoles comida. Esto solo puede hacerse con una pareja experimentada (que haya desovado ya varias veces) y cuyas condiciones acuáticas sean permanentemente las necesarias para la reproducción. Es mejor introducir los alevines ajenos por la noche para no despertar su instinto depredador, especialmente si ya están cuidando de sus alevines legítimos. No sirve para nada hacerlo con parejas de peces jóvenes o ejemplares aislados, pues se los comen. Los alevines introducidos deben ser retirados immediatamente cuando empiecen a desarrollarse para evitar que sean devorados al no ser reconocidos como Óscares, periodo que puede variar entre una semana y más de un mes, segun la especie.

2 comentarios:

  1. hola quería preguntarles como diferencio el sexo de estos peces ya que tengo 2 y no se cual es cual. gracias

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