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lunes, 29 de julio de 2013

Paracheilinus Mccoskeri - Lábrido Intermitente

Dentro de la extensa família de los Lábridos se encuentran unas 14 especies de peces que conforman el subgrupo de los Lábridos Intermitentes, llamados así por la costumbre que tienen de retraer y extender las aletas dorsal y anal de forma continuada siendo mucho más frecuente en machos cuando cortejan a las hembras, para defender sus dominios o para disuadir a cualquier depredador. El P. Mccoskeri es el más mantenido en los acuarios marinos domésticos aunque suele ser confundido con otras especies del género como el P. Carpenteri, del que se diferecia sólo en el número de radios de la aleta dorsal y en el color de la aleta caudal. Se trata de peces gregarios que viven en harenes formados por un macho y varias hembras en arrecifes de coral del océano Índico a una profundidad comprendida entre 5 y 40 metros.

Su forma física es la típica de los Lábridos: Cuerpo medianamente cilíndrico, boca pequeña provista de afilados dientes que trituran las conchas y exoesqueletos de sus presas, aletas rígidas y músculos muy desarrollados para permitirles la natación rápida. Lo más característico de este pez (y del resto de Lábridos intermitentes) es el desproporcionado tamaño de las aletas dorsal y anal en comparación con el cuerpo del animal. La primera se extiende desde la cabeza hasta el pedúnculo caudal, y el décimo radio es mucho más largo que el resto. La anal se extiende desde el ano hasta el pedúnculo caudal. La aleta caudal tiene forma de seta aplastada y tanto las pectorales como las ventrales son pequeñas. Presentan una llamativa coloración consistente en una base naranja en la interrumpida por varias líneas horizontales de color azul celeste que se encuentran desde el morro hasta la cola. La zona ventral suele ser más amarillenta. La primera mitad de la aleta dorsal es amarilla y la segunda mitad casi transparente. La anal presenta un reborde terminal de color rojo cereza y una base amarilla, estando ambos colores separados por un leve difuminado blanquecino. La aleta caudal Sólo presenta una franja azulada en la mitad y un leve ribeteado rojo en la zona terminal. El resto de aletas son incoloras. El dimorfismo sexual queda patente por el tamaño, pues los machos son hasta dos centímetros más grandes que las hembras, tienen colores más vivos que ellas (a menudo las hembras carecen de líneas azules en el cuerpo) y el radio dorsal alargado tampoco lo tienen las hembras. Los machos pueden medir hasta 8 cm de longitud (las hembras, 5 o 6) y vivir hasta 5 años.
Como todos los Lábridos, los Intermitentes son activos y vivaces nadadores que gustan de realizar continuos desplazamientos, por lo que el acuario debe tener un volumen de 200 litros como mínimo (aunque para un solo pez, 100 litros son suficientes), y la decoración a base de roca viva debe ocupar una buena superficie del tanque, aunque se debe dejar suficiente espacio libre para que estos peces naden tranquilamente. Un generoso número de rocas con escondites ayuda a su adaptación y hace que se estresen menos. Aman las corrientes intensas y una excelente oxigenación en el agua, aunque es mejor tener el tanque tapado para evitar que salten ante cualquier susto. Un sustrato muy fino a base de arena sugar es muy recomendable ya que gustan de excavar en el mismo en busca de alimento. Son algo más sensibles que otras especies de Lábridos a la contaminación y a la inestabilidad paramétrica en el agua, siendo las condiciones ideales de mantenimiento una densidad comprendida entre 1.022 y 1.026, una temperatura cercana a los 25 ºC, nunca más de 20 ppm de nitrato y 0 de nitrito y amoniaco. Demasiado tiempo de mantenimiento en condiciones inadecuadas hace que dejen de alimentarse y sean el blanco predilecto de diversos problemas parasitarios, especialmente el Oodinium.
Estos Lábridos suelen presentar con frecuencia problemas para alimentarse en cautividad, especialmente si el agua no está en buenas condiciones, la decoración es escasa o los demás habitantes los atosigan, casos en los que suelen acabar muriendo. Para evitar este problema es recomendable introducir a estos peces en primer lugar y alimentarlos con comida viva o congelada durante unas tres semanas para intentar que acepten los alimentos secos, tarea difícil que no siempre resulta un éxito. Una vez adaptados se comen sin chistar y con gran voracidad todo tipo de alimentos vivos y congelados, siendo la comida principal las Artemias y las Mysis (vivas y congeladas) y alimentos vegetales frescos como complemento dos o tres veces a la semana. Tampoco desdeñan los trocitos de Mejillón ni los de Gamba.
Son animales pacíficos y sociables que no muestran actitudes agresivas hacia las especies con las que conviven, aunque no se debe juntar a dos machos en el mismo acuario para evitar brutales peleas que se saldan con la muerte. Para que se sientan realmente cómodos se debe introducir un pequeño grupo formado por un solo macho y cuatro o cinco hembras. Debido a su frenética actividad ciertas especies pueden salir perjudicadas a la hora de comer (cardenales, peces Globo, Caballitos de mar, ...) Por lo que es mejor no asociarlos para evitar estos contratiempos. Pueden ser asociados sin problemas con otros peces de su mismo tamaño y temperamento (otros Lábridos, Damiselas, peces Payaso, Cirujanos, ...) aunque algunos peces como los Ballestas son poco recomendables dado su tamaño y agresividad, pues los Intermitentes son muy asustadizos, soliendo dejar de comer si son continuamente atacados o intimidados.
Hasta la fecha no se ha reproducido en acuario. Es probable que en la naturaleza todas las hembras cedan al macho sus huevos para que los cuide. Los alevines se alimentan a ras de fondo ,desde que nacen, de los microorganismos  que colonizan las rocas. Se trara de animales hermafroditas que nacen todos como hembras, de las que sólo un pequeño número se convierte en macho al alcanzar la madurez sexual.

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