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sábado, 8 de febrero de 2014

Crossocheilus siamensis - Zorro volador Siamés


Entre los peces devoradores de algas que se pueden mantener en los acuarios de agua dulce tropicales, el Zorro volador siamés es el más eficiente, barato, resistente y mantenido en todo tipo de instalaciones densamente pobladas de algas ya que devora ávidamente todas los tipos de algas invasivas siendo el único que se come las rojas y las azules filamentosas. Su tamaño relativamente pequeño ayuda a su profusión. Se trata de un Ciprínido originario del sureste Asiático que vive en cursos de agua bastante movidos y oxigenados, donde se oculta tras piedras, rocas, plantas robustas y demás sólidos que encuentre durante la noche y sale durante el día para limpiar su territorio de algas de todo tipo.

Es un pez especialmente dotado para el movimiento fácil en aguas movidas. Su cuerpo, poco comprimido lateralmente y más bien cilíndrico, dispone de músculos muy desarrollados y robustos (especialmente cerca de la aleta caudal y las pectorales) que le permiten maniobrar sin dificultades incluso en las aguas más movidas y turbulentas. Sus escamas son bastante grandes si las comparamos con su cuerpo y tienen una forma que recuerda levemente a un hexágono. Las aletas son rígidas y poco vistosas. Su boca, en posición casi ínfera, dispone de dos pequeños barbillones a cada lado para palpar su hábitat en busca de sus alimentos predilectos. Es importante conservar siempre estas estructuras en perfecto estado ya que, en caso de perderlos, estos peces no pueden alimentarse adecuadamente al no poder percibir los sabores. Su coloración es más bien poco vistosa, y consiste en un color marrón claro en la zona dorsal y blanco en la zona ventral, estando ambas zonas separadas por una línea negra azabache que se extiende desde la punta de la boca hasta el final de la aleta caudal. Cuando estos peces están asustados, estresados o enfermos, esta línea negra palidece considerablemente siendo un indicativo de su estado de salud en nuestro acuario. Todas las aletas son transparentes excepto la caudal, que es atravesada por la divisoria negra del cuerpo. El dimorfismo sexual, sólo visible en ejemplares adultos, queda patente por la forma algo más abultada del vientre de las hembras. Pueden medir 20 centímetros de longitud y vivir más de 15 años en un acuario.
El cuidado de este pez es muy fácil, pues se adapta con mucha facilidad a cualquier tipo de agua y de recipiente siendo, además, muy resistente a las variaciones bruscas de las condiciones del agua y a muchos de los errores de cuidado más comunes que algunos aficionados cometen. El tamaño del acuario debe ser más bien grande (unos 70 litros por ejemplar) dado el tamaño adulto que adquieren y su necesidad permanente de nadar libremente. La decoración debe estar formada por abundantes plantas, rocas, troncos y otros adornos que formen escondites en los que gusta de esconderse durante la noche y marcar su territorio. El agua debe estar muy movida y oxigenada y es recomendable tapar el acuario ya que tienden a saltar ante cualquier susto especialmente durante la fase de aclimatación al nuevo acuario. Es necesario que la iluminación sea muy potente para favorecer el crecimiento de las algas verdes filamentosas que constituyen la base de su alimentación o, en caso de no poder disponer de luz lo suficientemente potente, se pueden introducir matojos de estas algas cultivados en otro recipiente. A pesar de que puede adaptarse a muchos tipos de agua, las prefiere ligeramente ácidas (pH entre 5,5 y 6,5), bastante blandas (dureza alrededor de 7 ºdGH) y cuya temperatura se mantenga constante durante todo el año (alrededor de 25 ºC). No le gusta que las concentraciones de nitrato sean muy altas, recomendándose máximas de 50 ppm (aunque toleran perfectamente valores superiores a 300 ya que en su hábitat natural son abundantes las materias vegetales en descomposición) y tasas de nitrito y amoniaco totalmente ausentes. Es muy recomendable filtrar mediante turba para ir acidificando el agua y realizar los cambios semanales con agua pobre en cal. Es un pez bastante sensible a enfermedades cutáneas parasitarias como el punto blanco, siendo afectados principalmente en situaciones permanentes o prolongadas de estrés o si las condiciones del agua no son las adecuadas, siendo el peor enemigo de este pez la falta de oxígeno en el agua, por lo que siempre debe mantenerse el agua muy aireada y nunca estancada. Y otro apunte interesante: Es mejor que el sustrato sea de grano más bien fino ya que gustan de escarbar en él, evitándose así que se dañen sus barbillones o la zona ventral.
Uno de los principales problemas que presenta este pez es que, en bastantes casos, no recibe la alimentación adecuada y su sistema immunitario se resiente causándole a la larga problemas graves. Su dieta natural está compuesta principalmente por algas de todo tipo y, en mucha menor medida, por microinvertebrados. En un acuario es imprescindible ofrecerle, al menos una vez cada día, aportes vegetales en forma de escamas de Spirulina, algas, pastillas para hervívoros y verduras asadas. Si el acuario cuenta constantemente con algas verdes filamentosas y rojas no es necesario ofrecerle estos aportes vegetales. No tolera bien las dietas demasiado proteicas (su tubo digestivo es muy largo y tiende a obstruirse con excesos de grasas) aunque es necesario ofrecerle, al menos tres veces a la semana, algun alimento de este tipo en forma de alimentos congelados como papilla para Discos, Artemia congelada y escamas normales para peces tropicales.
En el plano social, el Zorro siamés es un pez muy pacífico y sociable que raramente muestra actitudes agresivas hacia otras especies, pero su naturaleza nerviosa y extremadamente rápida (especialmente a la hora de comer) puede perjudicar a peces tranquilos y demasiado lentos que tendrán problemas para coger el alimento o, directamente, se estresarán por sus movimientos fulmíneos. Es un pez ideal para asociar con otros peces de su mismo tamaño y también activos (como los Barbos y los Tetras de cardumen), peces de fondo de su tamaño o algo más grandes (Ancistrus, Corydoras, Otocinclus, ...) y peces de superfície de pequeño tamaño (Guppies, Peces hacha, ...). Tambien puede asociarse con Cíclidos siempre que estos no sean lo bastante grandes para predar sobre ellos (algo que pasa con los Óscares, los Terrores verdes y los Flowerhorn), siendo los ideales los Discos, los Escalares, los Heros severus, los Apistogrammas y el Ramirezi entre otros. Únicamente pueden asociarse con peces muy grandes los ejemplares muy grandes (de más de 15 centímetros de largo) y siempre que estos animales de gran tamaño no tengan tendencias carnívoras. Como todo ciprínido, el Zorro siamés tiene una cierta tendencia a morder las puntas de las aletas de otros peces. Si bien este comportamiento es poco frecuente, conviene prestar atención ya que los peces afectados (especialmente si son más grandes y con aletas largas y vistosas) se estresarán enormemente y puede resentirse su salud. El mantenimiento de más de un Zorro siamés en el mismo recipiente es complicado ya que no se toleran entre ellos. Únicamente pueden mantenerse en grupos pequeños si se introducen todos al mismo tiempo y en la fase juvenil.
Hasta la fecha no se ha conseguido su reproducción en cautividad debido a que muy raramente alcanzan la completa madurez en un acuario (no llegan casi nunca a su tamaño adulto completo).


2 comentarios:

  1. M come algas esta nadando totalmente raro, gira como una turbina y no puede nadar normalmente

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  2. Compre un solo Crossocheilus siamensis, hace casi un año y sorpresa hoy al encender el acuario había una cría, la cuestión es el único de su especie en el acuario no entiendo cómo pudo reproducirse, a ver si alguien me saca de las dudas.

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