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jueves, 24 de octubre de 2013

Fittonia Verschaffeltii - Fitonia

Las Fitonias son plantas ornamentales muy llamativas y cuyo tamaño y colorido supone una gran idea para decorar cualquier pequeño rincón de una habitación o un patio sombrío y sin corrientes de aire. Se trata de plantas higrófilias que necesitan muchísima humedad en el aire y en el suelo. Son originarias de las selvas tropicales de Perú, Brasil, Colombia y Ecuador, donde viven siempre a nivel de sustrato y bajo plantas más grandes y tupidas que les proporcionan abundante sombra.

Se trata de plantas de porte semiarbustivo sin tejidos lignificados que constan de tallos rígidos y más o menos gruesos (según la edad de la planta) que sujetan varios nudos de hojas opuestas ovaladas, pequeñas y muy finas y frágiles. De cada uno de los nudos de los tallos salen nuevos tallos que conforman pequeños arbustitos redondos si se podan adecuadamente. Debido a cruces e hibridaciones selectivos se han obtenido muchas variantes de la Fitonia: Algunas tienen las hojas con los bordes aserrados o ligeramente lanceoladas, siendo a veces de tamaño más grande de lo normal. El color de las hojas también se ha explotado hasta tal punto que existen muchos tipos de patrones, siendo el más normal la nerviadura de color blanco y el tejido internervial de color rosa escarlata muy brillante, aunque también pueden tener los nervios rosados y el tejido de color negro o verde, entre muchas más variantes. Las flores emergen de los nudos del tallo en inflorescencias en forma de espiga que pueden medir 10 centímetros. Se trata de flores labidas con los dos pétalos superiores más largos e inclinados hacia adelante y los tres pétalos restantes son colgantes. Las flores son de color blanco con algun matiz amarillo, pero no tienen calidad ornamental alguna, siendo recomendable cortarlas antes de que se desarrollen para que la parte verde no pierda vigor.
El cultivo de estas plantas es sencillo siempre que se satisfazcan sus necesidades. Ante todo, las Fitonias son plantas que reclaman mucha humedad en el aire y mucha agua en el suelo, por lo que se deben posicionar en un lugar bien húmedo e ir rociando cada dia el follaje con agua templada y, a ser posible, descalcificada. Tambien se puede poner la maceta sobre un plato con grava mojada sin que la base de la maceta toque el agua; Así se humedece el aire a su alrededor y no se hace necesario rociarla con tanta frecuencia. El suelo debe estar suelto, muy aireado y, si es posible, libre de cal y, especialmente, de sales, a las que no tolera ni en las menores concentraciones. Puede ser cultivada, como las Marantas, sobre amontonamientos de musgo de Esfagno que deben mantenerse siempre muy húmedos. El riego debe ser muy generoso especialmente cuando hace calor, pero nunca debe encharcarse lo más mínimo para que no se pudran las raíces ni, especialmente, secarse completamente, algo que es imprescindible evitar ya que, si las hojas se marchitan por falta de agua, es muy difícil que se recuperen. A pesar de tener tonalidades rojizas y rosadas en las hojas se conforma con poca luz, pudiendo vivir en lugares en los que muchas otras plantas no sobrevivirían, como en una habitación cuya única luz viene de un patio de luces pero siempre que se la coloque cerca de la fuente de luz. No tolera el sol directo (ni si quiera el de las mañanas o el de la tarde) por lo que, si se cultiva en el exterior, es necesario colocarla en una zona siempre sombría o bajo plantas más grandes y tupidas que se la proporcionen. Como toda planta tropical, es muy sensible al frío y a las corrientes de aire, dañándose por debajo de 15 ºC (en cuyo caso no se recupera nunca) y por encima de 30. En zonas de inviernos fríos puede estar al exterior cuando hace calor, pero debe meterse en casa cuando empiecen los primeros fríos. Si las hojas están secas o con las puntas y los bordes marrones es, con toda seguridad, porque está expuesta al sol directo o al calor demasiado fuerte. En estos casos hay que mojarla varias veces al día si está en el exterior para evitarlo. Es conveniente abonarla durante todo el año ya que no presenta periodo de reposo, pero con un abono para plantas de hoja para evitar el desarrollo de las espigas florales.
Sus exigencias elevadas de agua y humedad la convierten en una de las plantas más adecuadas para decorar los bordes de un estanque de agua dulce, siendo muy usada especialmente en acuaterrarios y estanques interiores. Es necesario plantarlas en la zona en la que el suelo esté más húmedo, aunque no hay que ponerla demasiado cerca del agua para evitar que las raíces se sumerjan en el agua y se pudran. También luce muy bien en montículos o macetas puestas en el borde del agua. Se puede asociar con otras plantas de su tamaño como las Cinerarias, las Nerteras y los Cóleos. Si se cultiva en estanques exteriores queda muy bien en grupos bajo plantas más altas y tupidas.
Propagar esta planta es muy sencillo, pudiendose hacer por semillas o por esquejes apicales. Las semillas se pueden sembrar en cualquier momento del año en un sustrato suelto y húmedo, siendo recomendable taparlo con un film de plástico para mantener la humedad y la temperatura constantes. En dos semanas germinan. Cuando las plantitas desarrollan cuatro hojas se pueden plantar en su lugar definitivo. La multiplicación vegetativa se puede hacer igualmente durante todo el año, y se aprovechan las ramas cortadas a las plantas en las podas. Estas ramas se dejan desprovistas de hojas en la zona más inferior y se entierran en un sustrato suelto y húmedo. Si se mantienen en un lugar cálido y húmedo (mejor si se cubren con plástico) enraizan en una semana o menos.

2 comentarios:

  1. De pequeño tenia una en casa.La de la foto,esta preciosa,muy cuidada.Las hojas las limpiabamos y dábamos brillo frotando el interior de la monda de un plátano o banana sobre la hojas.
    Saludos

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    1. No tenía ni idea de que las hojas de una planta se pueden limpiar con una piel de plátano.
      ;)

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